miércoles, 17 de febrero de 2010
Pasión
"Él la miró… Cual si fuera una fruta a edad madura él la desnudaba con sus manos temblorosas y frías. Ella lo miró… y de igual forma la niña lo despojaba de sus ropas de manera calculada y apresurada. Parecía que se amaban con locura. Las caricias se volvieron fuego, fuego que arrancaba la carne, los besos destrozaban los labios, la piel pálida de la niña se teñía del color marrón de aquel indígena. Sus ojos casi cerrados dibujaban las líneas de aquel placer tan excitante. Él se enamoró de la tierna figura de aquella inocente que había llegado llena de recuerdos y ambiciones. Ella se había enamorado de los robustos brazos de aquel dueño de la patria. La verdad sí se amaban..."
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